Parpadeo consciente y pausas visuales
Pasamos horas frente a dispositivos móviles sin darnos cuenta de que nuestra frecuencia de parpadeo disminuye drásticamente. Esta falta de movimiento impide que los párpados distribuyan la humedad de forma uniforme.
Implementar pausas breves cada veinte minutos para mirar al horizonte y parpadear suavemente ayuda a restaurar la capa lipídica que evita la evaporación rápida de la lágrima.